Un aparatoso incendio declarado en una tienda de patinetes eléctricos en la calle Magnus Blikstad provocó esta tarde momentos de gran alarma entre los vecinos y obligó a un importante despliegue de los servicios de emergencia. El suceso, que no dejó heridos, sí causó daños materiales de consideración tanto en el local afectado como en parte de la fachada del edificio.
El fuego se inició poco después de las cuatro de la tarde en el interior del establecimiento. Según las primeras investigaciones, las llamas podrían haberse originado en la batería de uno de los patinetes eléctricos, lo que desencadenó una rápida propagación del incendio hacia otros dispositivos y al mobiliario del comercio. Varias deflagraciones asociadas a las baterías complicaron los primeros minutos del suceso.

Efectivos de Bomberos de Gijón se desplazaron inmediatamente al lugar, donde trabajaron para controlar el fuego y evitar su extensión al resto del edificio. Como medida preventiva, se desalojaron varias viviendas y se acordonó toda la manzana afectada.
La intensidad del humo obligó asimismo a cortar la calle Magnus Blikstad, generando retenciones en los accesos al barrio de Laviada. La Policía Local reguló el tráfico mientras los bomberos completaban las labores de extinción y ventilación del inmueble.
Aunque no hubo que lamentar daños personales, el establecimiento quedó completamente calcinado y se registraron desperfectos visibles en la fachada y en parte de la planta baja del edificio.
Los bomberos mantienen abierta la investigación para determinar con precisión el origen del incendio y confirmar si una batería defectuosa fue el desencadenante del siniestro.
Reavivan las llamas en las baterías del incendio de la tienda de patinetes de Magnus Blikstad
El incendio registrado en una tienda de patinetes de la calle Magnus Blikstad, originado según las primeras investigaciones por una batería eléctrica, volvió a generar complicaciones horas después de haber sido extinguido. Aunque el fuego inicial fue sofocado por la tarde y no causó víctimas personales, los daños en el local fueron totales.
Durante el traslado de los restos al contenedor, varias de las baterías afectadas volvieron a reactivarse y comenzaron a arder de nuevo. Según explican los equipos de intervención, este fenómeno es frecuente cuando quedan celdas inestables o dañadas tras la exposición al fuego, lo que provoca reigniciones imprevisibles.
Para garantizar la seguridad, los bomberos tuvieron que inundar completamente el contenedor, con el objetivo de enfriar el material y evitar cualquier posible rebrote del incendio. La maniobra permitió sofocar definitivamente las baterías y asegurar la zona.
Este incidente pone de relieve la complejidad que supone extinguir incendios relacionados con baterías eléctricas, cuyo comportamiento puede prolongar la intervención varias horas después del foco inicial.
La actuación contó con la colaboración de Emulsa Gijón, que apoyó las labores de control y supervisión del material afectado.

