La exministra de Asuntos Sociales del Gobierno de España, Matilde Fernández Sanz, ha defendido la creación de centros comunitarios intergeneracionales como una de las principales políticas públicas para combatir la soledad no deseada, durante su participación en el encuentro “Soledades: una aproximación transversal e intergeneracional”, celebrado en la Casa del Pueblo de Gijón/Xixón.
El acto, organizado por la Agrupación Municipal Socialista de Gijón/Xixón a través de la secretaría de Políticas Sociales que dirige Beatriz Cerezo Estévez, contó también con la participación de la concejala socialista Natalia González Peláez, el secretario general de Juventudes Socialistas, Pablo Blanco González, y Sara Garnacho Jiménez, también integrante de la organización juvenil.
Durante su intervención, Matilde Fernández subrayó que la soledad no deseada es un fenómeno complejo, ligado a distintos tipos de pérdidas, y que no puede abordarse desde una visión fragmentada de la sociedad. Frente a ello, apostó por recuperar y actualizar las dinámicas comunitarias impulsadas en los primeros años de la democracia, dando nuevo protagonismo al movimiento vecinal, los centros culturales y los espacios compartidos.
“No se trata de separar: aquí los jóvenes, aquí las mujeres, aquí las personas mayores. No. Hay que reconducir eso hacia centros comunitarios”, afirmó. En este sentido, defendió que estas políticas contribuyen a fortalecer la democracia: “Se trata de mejorar la democracia del país, haciendo barrios democráticos, pueblos democráticos, entornos donde todo el mundo tiene voz y todo el mundo tiene espacios para ser atendido, lo que desde la psicología y los servicios sociales llamamos una política centrada en la persona”.
Por su parte, Beatriz Cerezo Estévez explicó que el objetivo de la jornada era ampliar la mirada sobre la soledad, alejándola de un enfoque exclusivamente vinculado a las personas mayores. “Queremos abordarla no solo como una cuestión individual, sino como un problema colectivo, estrechamente relacionado con las condiciones sociales y que exige respuestas transversales”, señaló.
En esa misma línea, Pablo Blanco González alertó de que la soledad no deseada afecta ya al 25% de la población joven entre 19 y 29 años, un dato que evidencia que se trata de un fenómeno intergeneracional. “Afecta a personas con discapacidad, a jóvenes condicionados por entornos digitales y redes sociales que no siempre favorecen una sociabilización sana. Por eso es necesario crear acciones y una estrategia clara contra la soledad no deseada, porque es un problema que va a ir en aumento”, advirtió.
Como conclusión, Matilde Fernández volvió a insistir en una idea que ha defendido en numerosas ocasiones: no hay una sola soledad, sino muchas soledades. Y frente a ellas, reivindicó el papel del que considera el cuarto pilar del Estado del bienestar: una sociedad cuidadora que implica cuidar a las personas, el entorno y la propia democracia.
