
La Empresa Municipal de Aguas de Gijón ha alcanzado uno de los hitos clave del PERTE del Agua al ejecutar 3,96 millones de euros, lo que supone el 53,7% del total de la inversión prevista, superando así el mínimo exigido del 40% para acceder a financiación europea.
El proyecto se enmarca dentro del programa financiado con fondos Next Generation y se desarrolla a través de la agrupación Arrudos 100, en la que participan la EMA, el Consorcio de Aguas de Asturias y la Dirección General del Agua del Principado.
Cumplimiento clave para la financiación europea
Las bases del PERTE exigían haber ejecutado más del 40% del presupuesto antes del 6 de abril. Con las certificaciones de marzo, la EMA ha cumplido este requisito, asegurando así el acceso a los fondos europeos.
El concejal de Urbanismo, Jesús Martínez Salvador, destacó que “cumplir los plazos es una garantía de futuro” y subrayó que esta inversión sitúa a la entidad en una posición de liderazgo tecnológico.
Principales inversiones realizadas
Entre las actuaciones más destacadas ejecutadas hasta la fecha figuran:
- 873.000 euros en sensores de detección de fugas en la red de abastecimiento
- 602.000 euros en herramientas informáticas para el tratamiento de datos
Estas inversiones forman parte de un proceso de modernización orientado a la digitalización del ciclo del agua.
Actuaciones en marcha
Entre los proyectos pendientes, destaca la implantación de sistemas de energías renovables en la potabilizadora de La Perdiz, donde ya se está ejecutando la obra civil mientras se fabrican las turbinas.
Un proyecto coordinado
Aunque la EMA lidera la mayor parte de la inversión, también participan otras entidades como el Consorcio de Aguas de Asturias y la Consejería de Medio Ambiente, con actuaciones como:
- Digitalización del depósito de Celles
- Intervenciones en los aliviaderos de la cuenca del río Aboño
Plazo final en junio
El programa europeo finalizará el 30 de junio de 2026, fecha límite para justificar todos los pagos. A diferencia de convocatorias anteriores, en esta ocasión no se contempla prórroga, lo que obliga a cumplir estrictamente los plazos.
Con este avance, Gijón da un paso importante hacia un modelo de gestión del agua más digital, eficiente y sostenible, alineado con los objetivos de transición ecológica marcados por la Unión Europea.




