El portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Gijón, Javier Suárez Llana, anunció que su grupo llevará al pleno municipal del próximo 11 de marzo una proposición para reclamar la elaboración de una nueva ordenanza de movilidad para la ciudad.
La iniciativa surge después de que el concejal de Tráfico confirmara la semana pasada en comisión que el gobierno municipal no aprobará una nueva normativa durante el actual mandato. Para IU, este anuncio supone “otro compromiso incumplido” del ejecutivo local en materia de movilidad.
Suárez Llana recordó que el mandato comenzó con la derogación de la ordenanza de movilidad sostenible aprobada en el periodo anterior por 19 de los 27 concejales del pleno. Según explicó, el gobierno municipal había prometido sustituirla por una nueva ordenanza basada en el consenso político y que, según se anunció entonces, evitaría establecer prohibiciones.
Sin embargo, tres años después, Gijón continúa funcionando con la ordenanza de circulación y transportes aprobada en 2002, una normativa que IU considera completamente desfasada para afrontar los retos actuales de la movilidad urbana.
“El paradigma de la movilidad del siglo XXI no tiene nada que ver con el de hace más de veinte años. La ordenanza vigente ni siquiera menciona conceptos clave como salud o medioambiente”, señaló el portavoz.
Desde IU denuncian además que durante el actual mandato se han producido retrocesos en distintas políticas de movilidad impulsadas anteriormente. Entre ellas mencionan la desaparición de infraestructuras como los ciclocarriles, el freno a la modernización del sistema de teleestacionamiento de la zona ORA o la eliminación de programas de promoción de la movilidad sostenible, como la bici escuela municipal.
También lamentan que la ciudad haya abandonado redes de colaboración como la Red de Ciudades por la Bicicleta o la Red de Ciudades que Caminan, además de no haber celebrado en 2025 la Semana Europea de la Movilidad, una iniciativa en la que Gijón había participado en años anteriores.
Para Suárez Llana, la ordenanza actual tampoco permite abordar nuevos fenómenos de movilidad urbana, como la circulación y el estacionamiento de patinetes eléctricos y otros vehículos de movilidad personal, ni regular cuestiones como las zonas de bajas emisiones, la distribución urbana de mercancías o el estacionamiento de autocaravanas.
IU considera que esta situación genera un “vacío regulatorio evidente” que dificulta tanto la gestión de la movilidad actual como la planificación de un modelo de ciudad más sostenible.
Por ello, la proposición que se debatirá en el pleno busca instar al gobierno municipal a retomar la elaboración de una ordenanza de movilidad y abrir un proceso de debate amplio y participativo en el que se implique al Consejo Sectorial de Movilidad Sostenible y a la ciudadanía.
“El objetivo es definir un modelo de movilidad para la ciudad y ordenar fenómenos que ya están presentes en nuestras calles”, concluyó Suárez Llana.
