
Foto de Laura García
La ciudad rinde homenaje a Luis Enrique Martínez con un parque de cerca de 30.000 metros cuadrados junto al litoral, en un acto cargado de emoción presidido por la alcaldesa Carmen Moriyón.

Gijón ha vivido este lunes uno de esos actos llamados a permanecer en la memoria colectiva de la ciudad. A las 12.00 horas ha quedado inaugurada oficialmente la Playa Verde Luis Enrique, un nuevo espacio público de cerca de 30.000 metros cuadrados que llevará para siempre el nombre del entrenador gijonés, en reconocimiento a su trayectoria deportiva y, especialmente, al vínculo que siempre ha mantenido con su ciudad natal.
La ceremonia ha estado presidida por la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, junto al propio Luis Enrique Martínez, familiares, miembros de la Corporación municipal, representantes de entidades deportivas y numerosos ciudadanos que han querido acompañar al homenajeado.

Durante la apertura del acto, el maestro de ceremonias destacó que la jornada será recordada como el día en que Gijón reconoció a «uno de sus ciudadanos más ilustres», un gijonés que, pese a haber alcanzado la cima del fútbol mundial, «nunca ha olvidado sus orígenes».
El acto estuvo marcado también por un momento de recuerdo para el recientemente fallecido José Manuel Díaz Novoa. Los asistentes guardaron un emotivo aplauso en homenaje al histórico entrenador gijonés antes de continuar con la ceremonia.
Durante la presentación también se recordó una anécdota de 2013, cuando el Ayuntamiento pidió a Luis Enrique colaborar en una campaña de promoción turística de Gijón. El entrenador aceptó participar de forma completamente desinteresada, protagonizando un vídeo en el que pronunciaba una frase que muchos gijoneses aún recuerdan: «Desde la orilla todos los mares parecen igual de salados, pero no lo son.»
Un espacio pensado para el Gijón del futuro
La Playa Verde Luis Enrique abre desde hoy como una nueva zona de paseo y esparcimiento junto al mar. No obstante, el proyecto continuará tras el verano con una segunda fase de obras que incorporará nuevos espacios deportivos, culturales y recreativos, convirtiendo este entorno en uno de los grandes pulmones urbanos de la ciudad.
Durante el acto se destacó que la elección del emplazamiento no es casual, ya que simboliza la estrecha relación del homenajeado con Gijón y representa un espacio pensado para las futuras generaciones.
Carmen Moriyón: «Luis Enrique representa el orgullo de ser gijonés»
En su intervención, la alcaldesa señaló que la ciudad no inauguraba únicamente un nuevo espacio público, sino que rendía homenaje a una persona que ha llevado siempre a Gijón consigo.
Moriyón repasó la trayectoria deportiva del entrenador, desde sus inicios en Mareo hasta convertirse en una de las figuras más reconocidas del fútbol internacional, subrayando que el verdadero motivo del reconocimiento trasciende los títulos conseguidos.
La regidora destacó valores como el esfuerzo, la honestidad, la fortaleza y la capacidad de superación que representa Luis Enrique y que, aseguró, forman parte también de la identidad de Gijón.
Asimismo, señaló que esta Playa Verde permitirá que las futuras generaciones conozcan la historia de quien «nunca dejó de decir de dónde venía» y siempre llevó el nombre de su ciudad por todo el mundo.
Un emocionado Luis Enrique dedica el homenaje a sus padres y a su familia

Visiblemente emocionado, Luis Enrique reconoció no estar acostumbrado a recibir tantos elogios y prefirió improvisar unas palabras cargadas de sentimiento.
El entrenador agradeció al Ayuntamiento el reconocimiento y aseguró que supone un orgullo que su nombre quede ligado para siempre a un espacio tan emblemático de la ciudad.

Sin embargo, explicó que cada vez que vea la placa no pensará en él mismo, sino en sus padres, quienes abandonaron su pueblo hace décadas para ofrecer un futuro mejor a sus hijos.
«Cuando miro esa placa no veo Luis Enrique. Veo el nombre de mis padres», afirmó emocionado, recordando que ellos siempre fueron su referente y quienes le enseñaron los valores que han guiado toda su vida.
También tuvo palabras de agradecimiento para su esposa, Elena, con quien comparte casi tres décadas de vida, así como para sus tres hijos, destacando el apoyo constante que ha recibido de su familia durante toda su carrera.
Antes de concluir, animó a los gijoneses a disfrutar de este nuevo espacio verde junto al mar y bromeó asegurando que, al vivir muy cerca de la zona, estará pendiente de que todos cuiden el entorno.

El acto concluyó con el descubrimiento oficial de la placa que da nombre a la Playa Verde Luis Enrique y un prolongado aplauso de los asistentes, que quisieron mostrar su cariño a uno de los deportistas más universales nacidos en Gijón.




