El Grupo Municipal Socialista ha reclamado la dimisión del concejal responsable de Educación en el Ayuntamiento de Gijón tras la aprobación del nuevo contrato de comedores escolares, que contempla un importante incremento de los precios que deberán asumir las familias usuarias del servicio.
La portavoz socialista, Carmen Eva Pérez Ordieres, calificó la situación como el resultado de una gestión marcada por la improvisación y la falta de planificación, asegurando que la subida de tarifas representa el punto culminante de una política educativa que, a su juicio, ha estado caracterizada por la ausencia de diálogo con la comunidad educativa.
Según explicó, el PSOE ya había advertido hace más de un año sobre el posible impacto económico derivado del cambio del sistema de línea fría al modelo de línea caliente. La formación considera que la transformación impulsada por el gobierno local no ha venido acompañada de medidas que garanticen una reducción de costes para las familias ni una mejora suficiente del servicio.
Los socialistas critican especialmente el precio fijado para el comedor escolar, que alcanzará los 147 euros mensuales por alumno, y cuestionan los criterios utilizados por el Ejecutivo local para justificar este incremento. También muestran su preocupación por el aumento previsto en el coste de la atención temprana, que, según denuncian, supera ampliamente las tarifas vigentes hasta ahora.
Pérez Ordieres anunció que su grupo registrará una batería de preguntas para exigir explicaciones al gobierno municipal sobre la elaboración de los pliegos y los factores que han motivado el incremento de precios.
La portavoz considera que la medida puede generar desigualdades entre familias y centros educativos, especialmente al existir diferencias entre las tarifas establecidas por el Ayuntamiento y las fijadas por la Consejería de Educación en otros servicios similares.
Desde el PSOE sostienen que el nuevo modelo encarece el acceso a un servicio básico y puede dificultar que muchas familias continúen utilizando los comedores escolares. Por ello, reclaman una revisión de las condiciones económicas del contrato y la adopción de medidas que permitan reducir el impacto de la subida.
La formación también enmarca esta decisión dentro de un contexto más amplio de incremento del coste de vida en la ciudad, señalando que la vivienda, el transporte público y ahora los comedores escolares se encuentran entre los servicios que más han aumentado su precio durante los últimos años.
El debate sobre el futuro de los comedores escolares se ha convertido así en uno de los principales focos de confrontación política en el Ayuntamiento, mientras las familias esperan conocer con detalle cómo afectará el nuevo contrato a los costes que deberán afrontar a partir de su entrada en vigor.
