Los socialistas llevarán el debate al Pleno y cuestionan la legalidad de la medida anunciada por el Gobierno municipal
El Grupo Municipal Socialista de Gijón/Xixón ha reclamado al Gobierno local de Foro que explique con claridad cuáles son sus planes respecto a la anunciada prohibición de circulación de patinetes eléctricos en el centro de la ciudad. La formación socialista considera que las contradicciones dentro del propio Ejecutivo municipal han generado incertidumbre entre usuarios, residentes y profesionales que utilizan estos vehículos de movilidad personal (VMP).
El concejal socialista Tino Vaquero ha anunciado que llevará este asunto al próximo Pleno municipal después de que los concejales Pelayo Barcia y Nuria Bravo anunciaran públicamente la entrada en vigor de la medida el pasado 1 de junio, para que posteriormente la alcaldesa Carmen Moriyón matizara que la regulación se abordará a través de una ordenanza específica. Según Vaquero, las diferentes versiones ofrecidas por los miembros del Gobierno local evidencian una falta de coordinación y de claridad política.
Dudas sobre el alcance real de la prohibición
Desde el PSOE se preguntan si el Ayuntamiento pretende implantar una prohibición general con excepciones para determinados colectivos, como residentes o repartidores, o si simplemente establecerá un régimen sancionador para quienes incumplan las normas de circulación. Los socialistas consideran imprescindible que el Ejecutivo municipal defina de forma precisa qué medidas piensa aplicar y bajo qué marco normativo.
Asimismo, el grupo municipal solicitará acceso a los informes técnicos y jurídicos que supuestamente respaldan la decisión. Vaquero cuestiona los argumentos utilizados por el Gobierno local sobre el número de accidentes, infracciones y problemas de convivencia atribuidos a los patinetes, y reclama datos objetivos que justifiquen una medida de estas características.
El PSOE cuestiona la legalidad de la medida
Uno de los aspectos más relevantes de la crítica socialista se centra en la posible falta de cobertura legal para una prohibición generalizada. Según explica Vaquero, la actual Ordenanza de Circulación de Gijón, vigente desde 2002, no regula específicamente los Vehículos de Movilidad Personal, por lo que cualquier restricción de carácter general debería tramitarse mediante una modificación de dicha ordenanza y contar con la aprobación del Pleno municipal, además de los correspondientes procesos de información pública y participación ciudadana.
El edil sostiene que la utilización de señales de tráfico o resoluciones administrativas para limitar el acceso de los patinetes al centro urbano no puede sustituir a una regulación formal. A su juicio, una medida de estas características podría vulnerar principios fundamentales como la legalidad, la seguridad jurídica y la jerarquía normativa.
Además, advierte de que la restricción podría afectar a actividades económicas relacionadas con el reparto y otros servicios que utilizan este tipo de vehículos, generando posibles conflictos con la normativa estatal sobre unidad de mercado y libertad económica.
Una visión enfrentada sobre la movilidad urbana
Para el PSOE, la propuesta del Gobierno municipal representa una política de movilidad “regresiva y desfasada”, alejada de las tendencias europeas que fomentan medios de transporte sostenibles y reducen la dependencia del vehículo privado. Los socialistas destacan que los patinetes eléctricos se han convertido en una herramienta importante para los desplazamientos urbanos de corta distancia, la logística de última milla y la movilidad de numerosos trabajadores y trabajadoras.
La formación considera que, en lugar de prohibir de manera generalizada, el Ayuntamiento debería centrarse en perseguir y sancionar las conductas infractoras de quienes incumplen las normas de circulación, sin perjudicar a los usuarios que utilizan vehículos homologados y autorizados por la Dirección General de Tráfico.
Reivindicación del Consejo Sectorial de Movilidad
Por último, el PSOE ha recordado que decisiones de esta relevancia deberían debatirse previamente en el Consejo Sectorial de Movilidad, órgano consultivo que, según denuncian, apenas se ha reunido en dos ocasiones durante el actual mandato. Los socialistas defienden una planificación participativa de las políticas de movilidad y reclaman mayor diálogo con los sectores afectados antes de adoptar medidas que puedan transformar significativamente la circulación en la ciudad.
La polémica sobre los patinetes eléctricos se perfila así como uno de los próximos focos de confrontación política en el Ayuntamiento de Gijón, donde el debate entre seguridad vial, sostenibilidad y regulación urbana continúa abierto.
