La polémica en torno al diseño de la Sardina del Antroxu sumó este martes un nuevo capítulo tras la respuesta oficial de Divertia al malestar expresado por el Partido Popular de Gijón, que había solicitado la modificación de la figura al considerar que incluía simbología religiosa que podía resultar ofensiva.
A través de un comunicado difundido en tono festivo y firmado por la propia “Perla Mari”,nombre con el que se ha bautizado a la Sardina de este año, la entidad organizadora defendió el carácter exclusivamente artístico de la propuesta y rechazó que exista intencionalidad religiosa en su caracterización.
En el texto, redactado en primera persona y con guiños humorísticos propios del Antroxu, la Sardina asegura que su inspiración procede del ámbito musical y cultural contemporáneo, en alusión a la estética de la cantante Rosalía, y subraya que no incorpora “ninguna otra simbología”. “No he venido a molestar a nadie”, recoge el comunicado, que insiste en que el objetivo es “bailar, cantar, reír y disfrutar del Antroxu”.
Divertia enmarca así el diseño dentro del espíritu satírico, creativo y desenfadado que caracteriza al Carnaval gijonés, apelando a la alegría y al sentido del humor como señas de identidad de la celebración.
La controversia surgió después de que el PP trasladara por carta su “hondo malestar” por la imagen de la Sardina y pidiera su reconsideración para evitar, a su juicio, posibles ofensas a personas con convicciones religiosas. Por el momento, la organización mantiene el diseño previsto para esta edición del Antroxu.

