El Ayuntamiento de Gijón ha activado este martes el nivel 1 del protocolo anticontaminación en la zona oeste del municipio, tras detectarse durante varios días consecutivos concentraciones elevadas de partículas en suspensión.
La decisión se adopta después del informe emitido por el Servicio de Vigilancia y Calidad Ambiental de la Concejalía de Medio Ambiente y Sostenibilidad, que constata que desde el pasado 28 de febrero se vienen registrando valores elevados de partículas PM10 en la estación medidora de El Lauredal. Al superarse los umbrales establecidos en el protocolo durante tres jornadas consecutivas, se procede automáticamente a la activación del nivel preventivo.
El Consistorio señala que la evolución de los datos en los próximos días será determinante. En caso de que las concentraciones desciendan por debajo de los límites fijados o las previsiones meteorológicas apunten a una mejora en la dispersión de contaminantes, se estudiará la desactivación del protocolo. Por el contrario, si persisten los registros elevados, podría mantenerse o incluso endurecerse el nivel de actuación.
Medidas adoptadas
Con la entrada en vigor del nivel 1, se implementan diversas actuaciones orientadas a minimizar las emisiones contaminantes y reducir su impacto en la población.
Entre las principales medidas figura la limitación de velocidad en las vías estatales y autonómicas de la zona afectada. En aquellas carreteras cuyo límite habitual es de 120 kilómetros por hora, la velocidad máxima se reduce a 90 kilómetros por hora.
Asimismo, queda prohibida la circulación de vehículos pesados que transporten graneles sólidos pulverulentos por la avenida Príncipe de Asturias mientras permanezca activo el protocolo.
Las empresas que operan bajo autorización ambiental integrada o como actividades potencialmente contaminadoras de la atmósfera han sido notificadas para que adopten medidas adicionales de reducción de emisiones, extremando especialmente las precauciones en procesos industriales que generen emisiones difusas, como la manipulación o almacenamiento de materiales a granel.
En el ámbito portuario, se exige la humectación permanente de acopios, viales y zonas de carga y descarga, limitando al mínimo imprescindible las operaciones con materiales pulverulentos. Además, se contempla el riego de carreteras en aquellos tramos que determine la comisión de seguimiento.
Advertencias de los colectivos ecologistas
Por su parte, la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha alertado del estado “muy desfavorable” de la calidad del aire en la estación de El Lauredal en lo relativo a partículas PM10, así como de registros negativos en partículas PM2,5 tanto en esa zona como en La Calzada. También señalan una situación “regular” en Pumarín.
El colectivo ecologista advierte igualmente de concentraciones elevadas de benceno, compuesto catalogado como cancerígeno, con picos que habrían alcanzado los 14,4 microgramos por metro cúbico en las estaciones de El Lauredal y La Calzada.
La evolución de los niveles de contaminación en los próximos días determinará si las restricciones actuales se mantienen o si el municipio debe adoptar medidas más severas para hacer frente a un nuevo episodio de deterioro de la calidad del aire en su zona oeste.
