La gastronomía local volvió a vestirse de gala este lunes con la celebración de la final de GijóndesTapa 2026, un evento que reunió en Umami a algunos de los mejores establecimientos hosteleros de la ciudad y que sirvió, una vez más, como punto de partida simbólico para la temporada estival en Gijón.
Tras una intensa final en la que los seis establecimientos clasificados cocinaron en directo sus propuestas ante el jurado, el primer premio de esta edición fue para Inferno Gastro, que logró imponerse gracias a una elaboración que destacó por su creatividad, técnica y sabor.

El segundo puesto fue para Gastrochigre, mientras que Vinos y Chacinas completó el podio al obtener la tercera posición en una edición marcada por el elevado nivel culinario de todos los participantes.


La competición contó también con la participación de Sidrería La Collota, Sidrería Celorio y Sidrería Baleares 45, que defendieron sus propuestas gastronómicas en una final seguida con gran expectación por profesionales del sector y aficionados a la buena mesa.
Además de los premios principales, la organización reconoció distintas categorías especiales destinadas a destacar la diversidad y calidad de las tapas presentadas durante el certamen. El galardón a la Tapa Más Tradicional fue para La Gitana, mientras que el premio a la Tapa Más Original recayó en Churrería La Gloria por una propuesta innovadora y sorprendente.


Por su parte, Casa Mary recibió el reconocimiento a la Tapa Más Asturiana, poniendo en valor los sabores y productos más representativos de la gastronomía regional. El premio a la Mejor Combinación de Tapa y Maridaje fue para Bella Vida Gijón, destacando la armonía conseguida entre su creación culinaria y la bebida seleccionada.

La gala volvió a demostrar el excelente momento que atraviesa la hostelería gijonesa y el talento de los profesionales que cada día apuestan por la innovación sin renunciar a la tradición. Con una gran afluencia de público y un ambiente festivo, Gijón de Tapas se consolida como uno de los eventos gastronómicos más importantes del calendario local.
Más allá de la competición, el certamen se ha convertido en una cita que simboliza el inicio del verano en la ciudad, reuniendo a hosteleros, vecinos y visitantes alrededor de la gastronomía como uno de los principales atractivos de Gijón.

