Gijón acogerá durante los próximos diez días una nueva edición del Campeonato de Pinchos y Tapas de la ciudad, una cita que alcanza ya su 18ª edición consolidada como una de las grandes referencias gastronómicas no solo en Asturias, sino también a nivel nacional. El certamen reunirá este año a 45 establecimientos hosteleros repartidos por todos los barrios de la ciudad.
Durante la presentación oficial del evento, representantes municipales, organizadores y profesionales del sector destacaron la evolución que ha experimentado el campeonato a lo largo de los años gracias “al talento, el esfuerzo y la capacidad de innovación de los hosteleros”. Además, se puso en valor el momento que vive actualmente la gastronomía gijonesa, especialmente tras los éxitos conseguidos en concursos nacionales.

En este sentido, se recordó que el pasado año el triunfo de El Quinto en el campeonato confirmó “el gran nivel técnico y creativo” existente en la hostelería local. También se destacó el reconocimiento logrado anteriormente por Alalunga, que consiguió alzarse con la victoria en el Concurso Nacional de Pinchos y Tapas, llevando el nombre de Gijón más allá del ámbito regional.
La responsable de la empresa organizadora explicó que el certamen arrancará con diez días dedicados al pincho en toda la ciudad. Posteriormente, el jurado de clasificación visitará los establecimientos entre el lunes y el miércoles, mientras que el jurado final recorrerá los locales el jueves para degustar las propuestas finalistas. Será el sábado cuando se den a conocer los finalistas y, finalmente, la entrega de premios tendrá lugar el martes siguiente.
Además de los tradicionales galardones Oro, Plata y Bronce, el campeonato contará con diferentes menciones especiales, entre ellas el premio a la mejor armonización, el pincho más popular elegido por el público, el mejor pincho asturiano, el pincho clásico y la mención especial Don Pelayo, destinada a reconocer el esfuerzo de aquellos establecimientos con menos recursos que consiguen igualmente elaborar propuestas de gran nivel.
Desde la organización quisieron agradecer el respaldo del público, de los patrocinadores y de las instituciones colaboradoras, así como el apoyo continuado de los hosteleros gijoneses a lo largo de las 18 ediciones celebradas.
Por su parte, representantes del sector hostelero aprovecharon el acto para reivindicar el esfuerzo que realizan actualmente los negocios de restauración en un contexto marcado por el incremento de costes energéticos, suministros y dificultades para encontrar personal. A pesar de ello, subrayaron que la hostelería gijonesa sigue manteniendo “un nivel gastronómico muy importante” y destacaron que Gijón se ha convertido en “el epicentro de la cocina en miniatura”.
Los organizadores animaron finalmente a gijoneses y visitantes a recorrer los bares y restaurantes participantes para disfrutar de una edición que prevén “de un nivel muy alto” y que volverá a situar a la ciudad como referente nacional del pincho.
