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La solidaridad volvió a recorrer este domingo las calles de Gijón. A las once en punto de la mañana se dio la salida a la Marcha Galbán, una cita ya consolidada en el calendario asturiano que reunió a más de 6.500 participantes en apoyo a la lucha contra el cáncer infantil.
Impulsada por la Asociación Galbán, la convocatoria volvió a demostrar el fuerte compromiso social de la ciudad. Desde primera hora, la explanada junto a la playa de Poniente comenzó a llenarse de camisetas naranjas en un ambiente festivo y familiar. Familias enteras, grupos de amigos, clubes deportivos e incluso participantes acompañados de sus mascotas formaron parte de una marea solidaria con un objetivo común.
La prueba, de carácter no competitivo, mantiene intacta su esencia año tras año: aquí no importa el cronómetro. Tal y como recuerdan desde la organización, el mensaje es claro: “Lo importante es ayudar; no ir rápido”. Una filosofía que permite que deportistas habituales compartan recorrido con personas que participan por primera vez, haciendo de la marcha una cita inclusiva y abierta a todos los públicos.
La salida se realizó de forma puntual a las 11:00 horas, en coordinación con otras localidades asturianas que también celebraron la jornada solidaria. Durante el recorrido, el ambiente fue de apoyo, compañerismo y visibilidad hacia una causa que necesita del respaldo constante de la sociedad.
Con esta nueva edición, Gijón vuelve a demostrar que es una ciudad comprometida, capaz de responder de manera masiva cuando se trata de sumar esfuerzos por una causa solidaria. Más de 6.500 pasos que, juntos, avanzan en la lucha contra el cáncer infantil.

