El Ayuntamiento de Gijón no incluirá en la nueva ordenanza de bienestar animal la regulación específica sobre la presencia de mascotas en la conocida ‘perriplaya’ de El Rinconín ni su acceso a la playa de San Lorenzo durante el verano. Ambos espacios serán analizados posteriormente dentro de un nuevo mapa de zonas habilitadas para perros.
El concejal de Medio Ambiente, Rodrigo Pintueles, explicó que el texto normativo en preparación no fijará una decisión definitiva sobre estos enclaves. En su lugar, se incorporará un artículo que permitirá definir, mediante acuerdo de la Junta de Gobierno Local, los espacios destinados al esparcimiento canino, incluidas las playas urbanas.
Esta decisión llega tras el debate generado por los borradores iniciales, que planteaban restricciones en ambos espacios. Según el edil, dichas propuestas no implicaban su inclusión automática en la versión final ni contaban necesariamente con respaldo político.
El futuro mapa de zonas para perros se elaborará con criterios técnicos y científicos, evaluando el uso real de los espacios y su impacto. Entre los aspectos a estudiar se encuentra el funcionamiento actual de la zona canina de El Rinconín y el uso del arenal de San Lorenzo en horario nocturno durante los meses estivales.
La previsión municipal es aprobar primero la ordenanza y, posteriormente, desarrollar este mapa de usos, un proceso que podría completarse antes del verano, aunque dependerá del volumen de alegaciones y enmiendas que se presenten.
Este documento establecerá las áreas donde estará permitido que los perros estén sueltos, así como los periodos y condiciones de uso. Fuera de estos espacios, la presencia de animales sin control será considerada infracción.
Actualmente, la ciudad cuenta con más de 40 zonas habilitadas para el esparcimiento canino, que suman cerca de 291.000 metros cuadrados. El nuevo plan prevé incrementar esta superficie en torno a un 15%, lo que supondría añadir más de 40.000 metros cuadrados adicionales.
En paralelo, el Ayuntamiento trabaja en la mejora del Centro Municipal de Protección Animal, con un proyecto de ampliación y reforma de sus instalaciones. Las obras podrían iniciarse en la segunda mitad de 2026, una vez finalicen los trámites administrativos necesarios.
