
Foto J.M.
Los socialistas sostienen que el texto incumple la normativa estatal, no mejorará la calidad del aire y anuncian que defenderán una nueva ordenanza ajustada a la legislación vigente.
El Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Gijón ha anunciado que no presentará enmiendas al proyecto de Ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) impulsado por el Gobierno local al considerar que el texto constituye un «fraude de ley» y que nace «con la vocación de no cumplir la normativa estatal».
El concejal socialista Tino Vaquero defendió este miércoles que el PSOE rechaza participar en la modificación de una ordenanza que, a su juicio, «intenta aparentar cumplir la legislación mientras persigue precisamente burlarla».
Según explicó, la propuesta del Gobierno de Carmen Moriyón no incorpora los elementos que exige la Ley de Cambio Climático y el Real Decreto que regula las Zonas de Bajas Emisiones. Entre las principales críticas, el edil señaló que la norma no establece un carácter permanente, no delimita una zona suficientemente significativa del municipio, permite el acceso de todos los vehículos con independencia de su clasificación ambiental y retrasa la aplicación de sanciones hasta el 1 de enero de 2029.
Vaquero aseguró que las restricciones únicamente se activarían durante los episodios de contaminación previstos en el protocolo municipal, aproximadamente entre 20 y 30 días al año. Además, criticó que durante el resto del tiempo se permita circular a cualquier vehículo siempre que esté inscrito en el registro municipal de autorizados.
El concejal también cuestionó el alcance territorial de la futura ZBE. Según los datos aportados por el PSOE, la delimitación prevista ocuparía 1,3 kilómetros cuadrados de los 182 kilómetros cuadrados del término municipal, afectando a unos 26.000 habitantes de una población cercana a los 270.000 y a 10.800 vehículos de un parque móvil superior a 160.000.
A juicio de los socialistas, estas dimensiones hacen inviable que la medida pueda producir mejoras reales y medibles en la calidad del aire, la reducción de emisiones o el impulso hacia una movilidad más sostenible.
Durante su comparecencia, Vaquero afirmó que la propuesta constituye «una simple caricatura» de una Zona de Bajas Emisiones y la calificó de «burla» y de «auténtico trilero», al considerar que el Gobierno municipal pretende aprobar una regulación que, en su opinión, incumple deliberadamente las exigencias legales.
El PSOE también recordó que la falta de una ZBE efectiva ya tuvo consecuencias económicas para Gijón, al perder ayudas estatales destinadas al transporte público, circunstancia que repercutió en el precio del billete del autobús urbano. Asimismo, advirtió del riesgo de que la ciudad pueda verse afectada en el acceso a fondos europeos vinculados al cumplimiento de objetivos climáticos.
Por todo ello, el Grupo Municipal Socialista rechaza presentar enmiendas al texto y defiende la elaboración de una nueva ordenanza que se adapte plenamente a la legislación vigente y que contribuya de forma efectiva a mejorar la calidad del aire en Gijón.




