
Foto Laura García
El barrio de El Natahoyo ya cuenta con una calle dedicada a Igor Medio, uno de sus vecinos más ilustres y una figura imprescindible de la cultura asturiana. El acto, celebrado este sábado, reunió a representantes institucionales, entidades vecinales, familiares, amigos y numerosas personas que quisieron rendir homenaje al dibujante, músico y creador gijonés.
La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, destacó durante su intervención que la ciudad «no solo pone nombre a una calle, sino que devuelve al barrio una parte de su memoria». Recordó que Igor Medio nació y creció en El Natahoyo y que, pese a desarrollar una intensa trayectoria artística, nunca perdió el vínculo con sus orígenes.

Moriyón puso en valor la doble faceta artística del homenajeado. Por un lado, como dibujante de La Familia Castañón, cuyas viñetas hicieron reír durante años a varias generaciones de asturianos y forman parte hoy del patrimonio del Museo del Pueblo de Asturias gracias a la donación realizada por su familia. Por otro, recordó su contribución a la música tradicional asturiana y su compromiso con la cultura popular.
La regidora aseguró que la nueva calle servirá para que quienes conocieron a Igor Medio continúen recordándolo y para que las nuevas generaciones descubran quién fue «un vecino del Natahoyo que nos dejó dibujos para reír y canciones para no olvidar de dónde venimos».
Asimismo, felicitó a la Sociedad Cultural Gijonesa por impulsar la iniciativa y trasladó un afectuoso abrazo a la familia y amistades del artista.
Un homenaje cargado de recuerdos
Tras la intervención institucional tomó la palabra Sonia Baragaño, viuda de Igor Medio, quien agradeció el respaldo recibido por parte del Ayuntamiento, de la Corporación municipal y de todas las personas y colectivos que apoyaron la propuesta.
Visiblemente emocionada, recordó que Igor siempre sintió un profundo orgullo por El Natahoyo y que ese sentimiento quedó reflejado tanto en sus dibujos como en su música. Durante su intervención hizo un recorrido por la historia familiar, recordando especialmente la figura de Luis Medio Alonso, padre del artista, a quien atribuyó buena parte de su amor por la música, su compromiso social y su identidad de barrio.
Sonia Baragaño evocó la estrecha relación de la familia con la vida cultural y vecinal de El Natahoyo, las luchas obreras y la defensa de la cultura popular asturiana, valores que, aseguró, Igor trasladó a toda su obra.
También quiso agradecer el apoyo recibido de familiares, amistades, compañeros de la música, del mundo de la cultura, periodistas, docentes, asociaciones vecinales y de todas las personas que hicieron posible este reconocimiento.
En uno de los momentos más emotivos del acto afirmó sentirse «muy orgullosa de lo que hizo como artista, pero mucho más de lo que fue como persona», antes de concluir con una frase que arrancó los aplausos de los asistentes: «Estoy orgullosa de Igor Medio… y de la madre que lo parió».
Con el descubrimiento de la placa, Gijón saldó una deuda con uno de sus creadores más queridos, dejando para siempre el nombre de Igor Medio unido a las calles del barrio que marcó su vida y su obra.




