
Las obras transformarán un espacio hasta ahora dominado por el tráfico en una gran zona estancial y de convivencia, manteniendo además las plazas de aparcamiento existentes y mejorando la seguridad en el entorno escolar.
El barrio de El Llano contará este otoño con una nueva plaza urbana de 6.000 metros cuadrados diseñada para convertirse en el corazón de la vida vecinal. La actuación, actualmente en ejecución, supone una profunda transformación de un ámbito que hasta ahora estaba destinado principalmente al tránsito y estacionamiento de vehículos.
El proyecto apuesta por la creación de un espacio más amable y accesible para la ciudadanía, con zonas de estancia, áreas verdes y elementos urbanos diseñados específicamente para este entorno. Entre las principales novedades destacan seis islas ajardinadas delimitadas por muros prefabricados de hormigón blanco, que incorporarán especies arbustivas, bancos corridos perimetrales e iluminación LED indirecta.
Además de su función estética y social, estas estructuras incorporan criterios de sostenibilidad al actuar como sistemas de drenaje urbano. Su diseño permite la filtración del agua de lluvia y su conexión con la red de saneamiento, contribuyendo a una gestión más eficiente de los recursos hídricos.
La renovación incluye también un pavimento exclusivo para este espacio, compuesto por baldosas verdes de gran formato combinadas con franjas de granito beige, así como nuevas farolas seleccionadas específicamente para la plaza.
Uno de los principales objetivos de la intervención es humanizar este ámbito urbano y convertirlo en una auténtica plaza central para el barrio, un lugar donde los vecinos puedan permanecer, reunirse y desarrollar actividades cotidianas. Todo ello sin renunciar a las plazas de aparcamiento existentes, que se han mantenido gracias a la reorganización de los estacionamientos en la calle Eleuterio Quintanilla.
La actuación persigue igualmente mejorar la seguridad en una zona con una importante presencia educativa. La proximidad de varios centros escolares convierte este entorno en un punto estratégico para la movilidad peatonal, por lo que el proyecto incorpora medidas orientadas a la pacificación del tráfico y a la protección de los escolares.
Con esta intervención, El Llano ganará un nuevo espacio público destinado a la convivencia, el juego y la vida comunitaria, una transformación que estará completamente finalizada el próximo otoño.




