La alcaldesa de Gijón defendió este viernes que el desbloqueo de la denominada fase 0 del Plan de Vías supone “una buena noticia” para la ciudad, al contemplar el derribo del puente de Carlos Marx y la ejecución del vial definitivo frente a la estación, junto con la renovación del colector. No obstante, advirtió de que el Ayuntamiento no aceptará “medidas parciales” en materia de accesos a El Musel y acusó al Principado de Asturias de haber “renunciado” a una solución estructural.
Según explicó, el convenio que permitirá iniciar esta primera fase será llevado próximamente a la Junta de Gobierno. El documento ya cuenta con el visto bueno de la Intervención municipal y compromete la financiación necesaria para arrancar los trabajos. Posteriormente, mediante resolución de Alcaldía, se aprobará el proyecto definitivo de demolición del puente de Carlos Marx, actualmente en revisión por los servicios técnicos de Urbanismo.
Una vez superados estos trámites y tras su validación por el resto de administraciones implicadas, será ADIF quien licite las obras.
“Necesitamos ver avances”
La regidora subrayó que el inicio del derribo tiene también un valor simbólico para la ciudadanía. “Psicológicamente, Gijón necesita ver que esto empieza”, señaló, recordando que el compromiso de avanzar en esta actuación fue trasladado al presidente del Principado, Adrian Barbon, ya al inicio del mandato.
Sin embargo, también hizo una reflexión crítica sobre los retrasos acumulados. Recordó que el último convenio del Plan de Vías, firmado en 2019, incluía un cronograma según el cual la estación debería estar ya muy avanzada en su ejecución. “Hoy estamos celebrando el derribo de un puente como fase cero cuando, según aquel calendario, la estación estaría prácticamente terminada”, apuntó.
Accesos a El Musel: choque institucional
Más contundente se mostró en relación con los accesos al puerto de Puerto de El Musel y el fallido vial de Jove. La alcaldesa aseguró que el Ayuntamiento no comparte las recientes manifestaciones del Gobierno del Principado, al entender que suponen una “rendición total” en la reivindicación de una alternativa que elimine el tráfico pesado por la avenida Príncipe de Asturias.
En octubre de 2024, el Ejecutivo autonómico se comprometió en el Consejo Social a presentar al Ministerio de Transportes una alternativa al vial de Jove, planteada a través de Aboño. Según la alcaldesa, año y medio después no se han producido avances y ahora se habla únicamente de medidas de tráfico para reducir el número de camiones que atraviesan La Calzada.
“El objetivo no es que pasen menos camiones o que circulen más despacio; es sacar todo el tráfico pesado de Príncipe de Asturias”, defendió.
Más de 200 millones “pendientes” para Gijón
La alcaldesa recordó que el desistimiento del vial de Jove afectaba a una inversión cercana a los 230 millones de euros y que se anunció una reserva presupuestaria para destinarlos a infraestructuras en Gijón. “A la ciudad se le deben más de 200 millones”, afirmó, reclamando que se aclare si esa partida sigue comprometida pese a la ausencia de presupuestos generales del Estado en los últimos ejercicios.
En este contexto, el Ayuntamiento ultima un informe jurídico para acudir al Defensor del Pueblo ante lo que considera un “apagón informativo” por parte del Ministerio. Entre las cuestiones planteadas figuran la valoración de la alternativa por Aboño, el estado del desdoblamiento de la GJ-10 y la viabilidad de la humanización de la avenida Príncipe de Asturias sin garantizar previamente un acceso alternativo al puerto.
La regidora insistió en que el propio secretario de Estado de Transportes trasladó en su día que no se podría avanzar en la cesión y humanización de la vía sin una solución definitiva para el tráfico portuario. “No se pueden generar falsas expectativas a la ciudadanía”, concluyó, reiterando que el Ayuntamiento no renuncia a una solución integral para los accesos a El Musel.
